Antiguamente, se creía que el fin justicaba los medios. También se defendía que alcanzar el final de un trayecto era lo único que importaba. Décadas más tarde, un iluminado le comentaba a la humanidad que lo más importante son las vivencias que experimentamos a lo largo del camino. Yo digo, que lo más importante es perseguir algún destino en la vida.
¿Cuál es mi destino? Ni puta idea.
¿Cuál es mi destino? Ni puta idea.